
Este año viene con mucha carga espiritual y emocional para ti.
La primera retrogradación de Mercurio, te hace echar un vistazo hacia adentro, y buscar entender si estás donde quieres estar, y si te estás moviendo en la dirección de tus metas.
Este año tendrás que ser un poco paciente, porque es muy posible que cambies de opinión varias veces en el año (cosa a la que seguro ya estás acostumbrada).
No te des mala vida por estas idas y vueltas, a veces son necesarias para entender realmente lo que busco. Debo probar antes de decidir, y en esas estamos.
Júpiter en Virgo te ayuda a entender tus propios miedos, y la forma en la que te puedes estar auto-saboteando. Este año seguirás trabajando en ello, ve con calma que después de la oscuridad viene la luz, y hacia finales de año te sentirás más segura de ti misma, y lograrás conversar, presentar, negociar con los que tienes que hacerlo y transformarlo en hechos.
Cambios de hogar, cambios en la familia, cosas que se replantean o que te hacen replantearte a ti cómo quieres que sea éste lugar seguro.
Debes soltar viejas ataduras, incluso materiales, para dar paso a la transformación.
Acepta además que tu grupo de amigos cambió y está cambiando, y eso no tiene nada de malo, esto es sólo un reflejo de una evolución interna. Quieres ir más allá, quieres conectarte con aquellos que te llenan mas, que te hacen sentir que perteneces.
Pertenecer a un sitio o grupo nuevo no significa dejar el anterior, significar crecer, ser una persona mayor y más grande de lo que fui ayer. No lo cuentes cómo pérdidas, cuéntalo como creces.
Deja los temores de abrirte y decir tus ideas “extrañas”, distintas y hasta locas. Verás que la comunicación es mucho más efectiva si eres 100% tú.
Amores? Pueden venir, pero este año es mas de trabajar en tus miedos e inseguridades, en curarte a ti misma, para que los demás se acerquen a la verdadera tú.