Mes de Cáncer: Dejar ir

Cáncer es el signo del cangrejo, el signo cardinal de agua. La temporada Cáncer sin duda nos puede generar un reencuentro con emociones no atendidas, con el pasado, con algo que tal vez durante la temporada Géminis pude evadir o «dejar para después».

Pero ya no puedo. Los signos de agua son siempre una oportunidad para limpiar, para diluir algo que ya dejó de construirme, de darme algo.

Cuando hablamos de Cáncer generalmente se relaciona a patrones familiares por sanar, o temas de hogar que salen a la superficie. Algo que está muy metido en mi ser, en mis emociones y que incluso puede ser difícil de descubrir.

La clave siempre para entender esto de mi mismo que me cuesta ver, es mi relación con los demás. ¿Qué veo en el otro? ¿Qué me molesta? ¿Qué me irrita? ¿Qué me dicen y «exploto»?

Ahí hay respuestas de eso por atender. Los disparadores emocionales están ahí, sólo tengo que tener la consciencia y la presencia para poder reconocerlos.

A la energía de Cáncer se le une Saturno en Piscis retrogradando, lo que potencia esa agua que diluye situaciones. Agua que nos permite dejar algo atrás. Una responsabilidad, tal vez familiar. Un deber, que ya no es mío pero que me siento cómodo cumpliendo o que me da culpa dejar ir.

Cuando hablamos de Cáncer y de Piscis, también puede estar muy presente esa sensación de culpa.

Pero debo examinar si realmente es aún algo que yo debo estar haciendo. O si mas bien es la oportunidad de soltar una dependencia. De entender que una deuda emocional está saldada.

Incluso de entender si he estado usando esa responsabilidad o ese deber como una excusa para no hacer algo que me da miedo. Para no dar un paso hacia algo nuevo, un riesgo, una aventura. Tal vez lo uso para evadir.

Y aquí entra la 3era energía potente de este mes de Cáncer: la retrogradación de Venus en Leo.

Venus en Leo no está solo este mes, está acompañado por Marte, su gemelo astral. Venus rige el deseo y Marte la acción, y cuando unen fuerzas en un signo como Leo, es una gran oportunidad de avanzar hacia lo que me apasiona. De acercarme, así sea poco a poco, a una vida que me guste mas, a una persona, proyecto, situación, que tengo desde hace tiempo ganas de hacer.

Entonces si por un lado estamos soltando cargas, emociones que «estorban», patrones familiares, culpas y por el otro estoy con ganas de probar cosas nuevas, de aventurarme a algo que tiene tiempo dando vueltas en mi mente, este mes nos da los ingredientes para probar.

Para alejarnos de lo que ya dejó de emocionarme y acercarme (así sea pasos pequeños) hacia lo nuevo que puedo estar haciendo.

Leo es el signo del brillo, de la creatividad. Lo rige el Sol, que es el mas poderoso de los astros. Su energía es la de atreverse, explorar, y no dar pensamiento a eso que los demás opinan.

Mientras mas diferente o disruptivo sea lo que quiero hacer, mas miradas desaprobatorias atraerá. Pero el foco cuando se activa Leo, no está en esas miradas. No está en esos juicios. Está en lo que a mí me hace vibrar.

Y ahí es donde este Venus retro me ayuda. A revisar realmente qué deseo y qué ya no. A conectar con lo que hace mi corazón latir (que por cierto, Leo rige el corazón).

Entonces más allá de lo que sea conveniente o no, Venus en Leo nos permite conectar con lo que nos apasiona. Y es ahí donde empieza el camino hacia aquello en lo que podemos ser exitosos.

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