Luna Nueva en Capricornio: Empezar

Empezamos el año con una luna en Capricornio, que hace tensión con el Nodo Norte y Quirón en Aries, impulsándonos a hacer algo que nos incomoda, que nos da miedo, pero que nos enseña.

Algo que nos ayuda a sanar una herida que no es real. Es una herida que está en nuestra mente, de algún fracaso o alguna opinión que nos dijeron y que de alguna forma la integramos como si fuera real.

La luna en Capri nos impulsa a ir por eso, a superar miedos, a superar inseguridades. Pero lo primero por soltar antes de «lanzarnos» es el temor a que las cosas no salgan como esperamos. Entender que no puedo controlar todo, y que el resultado de los procesos es justamente el resultado que necesito para crecer.

Esa es la clave para arriesgarme, para atreverme a hacer algo diferente, incómodo, que me lleve a una siguiente etapa.

Toma el riesgo. Deja de buscar excusas o de creer que no estás a la altura del reto. Deja el miedo a lo que significaría equivocarte. Eso es sólo parte del camino.

Estás list@ para un reto mas grande, para demostrarte a ti que sí puedes con un siguiente nivel. Y elegí bien mis palabras: debes demostrarte a ti, no a los demás. Las cosas no te salen bien cuando te enfocas en lo externo. El crecimiento es interno, no externo. No se trata de lo que los demás ven u opinan, se trata de que tú sientas cómo creces y cómo cambias.

Elevación requiere separación. Tienes todo listo para acceder a un siguiente nivel: las ganas, la madurez mental y emocional, el deseo de crecer. Pero hay un apego que te bloquea. Hay algo que te mantiene en el lugar donde estás.

Una persona, un trabajo, hasta una emoción, que te bloquea. Que te genera culpa. Pero no puedes quedarte por siempre en el lugar seguro, en el lugar aceptado por los demás. Es hora de salir, de dar la cara ante el reto de crecer, de atreverte a mostrarte, arriesgarte. Si no apuestas, no hay forma de ganar.

Aléjate de quién no es bueno para ti. Termina de soltar, no tanto desde la acción sino desde la emoción. Suelta la necesidad de aceptación, de validación de los que realmente no desean lo mejor para ti.

Debes aprender a separar la relación que puedas tener con alguien de la búsqueda de validación externa. Nadie puede validarte como persona, debes tener mucho cuidado con entregar ese poder sobre tu vida. Elige mejor qué opiniones te afectan.

No tienes que siempre ser perfect@. Siempre en control, siempre disponible, siempre dispuest@ a lo que necesitan de ti. Está bien no saber, no poder, no estar listo, no estar ahí. Porque también necesitas estar ahí para ti.

Las relaciones que vale la pena mantener, son las que dependen de ambos. Son las que ambas partes están ahí, están dispuestos, y que si algo no sale como se planea, igual se mantienen. No tiene que venir todo siempre de tu parte. Busca verdadero balance, verdadero equilibrio.

Constancia es la palabra clave de ésta luna para ti. No se trata de expresiones esporádicas hacia una meta, o una idea. Se trata de continuidad, de rutina, de trabajo diario hacia esa meta. Ahí está la posibilidad de lograrlo, ahí está la clave para alcanzar esa visión que tienes.

El crecimiento para el cual ya estás list@ (porque si, sí estás list@) ocurre de transformar el esfuerzo en un hábito. De enfocarte, de colocar todos los días un poco de energía a eso que quieres lograr. No te distraigas.

No hay forma de construir tu deseo, si no te atreves a soltar miedos. A cerrar un ciclo, un vínculo. A entender que no siempre es todo tu responsabilidad. A entender que ya hiciste lo que podías hacer. Y a cambiar tu actitud sobre esa persona o situación.

No puedes seguir bloqueando tu propio camino, por una culpa que no te corresponde ya. Por un «deber» que ya no puedes seguir alimentando. Suelta, cierra, no temas a perder un poco el control. Porque realmente te estás quedando en lo conocido por miedo a lo desconocido. Por miedo a tu propia capacidad. Por miedo a apostar más grande. Y eso es vivir una vida chiquita.

Revisa bien eso que crees que estás «necesitando» del otro. ¿Es realmente necesidad? ¿Estás segur@ de no poder sol@?.

Y no digo esto para que te alejes de nadie, lo digo para que te atrevas a cambiar el balance en tus relaciones. Para que vayas más hacia lo que sientes que estás list@ para vivir. Para que construyas según tus emociones, según el hogar que tú quieres. Según lo que se siente bien. En este momento, escucha menos a tu mente y más a tu emoción, las respuestas están ahí.

No tienes que siempre saber hacer todo. Siempre estar ahí, siempre solucionar, siempre ayudar. Viene un cambio que necesitas. Un cambio de visión, de perspectiva. Ábrete a ese cambio, a esa nueva visión. Ábrete a escuchar, desde la humildad. Ábrete a aprender.

Y a admitir que no siempre sabes. A que esta vez sean los demás los que te ayuden. No puedes siempre estar tú para los demás, y no para ti. Los demás no están acostumbrados a ayudarte, porque tú no los dejas. Pide, reconoce tu necesidad y pide.

Sí tienes lo que hace falta. La luna nueva te impulsa a creer en ti, a confiar en tu manera de hacer las cosas. Te muestra que no se trata de estar o no en lo «correcto». Sino en atreverte a dejar tu sello en lo que viene.

Inicia un momento en el que se te presenta la oportunidad de entender que sí tienes lo que hace falta. Que sí sabes, que sí puedes. Que tu estilo es suficiente. Que tu conocimiento, tu habilidad, es suficiente. Trabaja desde tu visión, desde tu manera, desde tu autenticidad. No busques llenar moldes que no son tuyos.

Renovación. Salir del cascarón, salir de lo que te enseñaron. La luna nueva te da una oportunidad de entender cuál es tú manera de hacer las cosas, que puede ser muy diferente a la manera en que te enseñaron, a la manera en que te dijeron que debían ser.

Es tu vida, estás tú al volante. Estás tú al mando. Deja de ver hacia atrás, suelta el pasado y enfócate en lo que viene. Enfócate en la dirección que tú quieres tomar, desde quién eres hoy. Suelta quién fuiste.

A veces soltar se trata de tener la humildad de cambiar de perspectiva. De aceptar que no tenías razón, o que no estabas viendo las cosas de la forma en que en realidad son. La luna nueva te impulsa a cerrar un ciclo, pero no tanto desde la acción como desde el pensamiento.

Perspectiva es realidad, más para un signo de aire como tú. Revisa cómo estás viendo las cosas. Revisa lo que está en la realidad y lo que está en tu mente, y desde ahí permítete entender que sí puedes cambiar lo que estás viviendo, si cambias la manera en la que lo ves. Ahí está el verdadero control.

Conecta con las personas que te aportan. Entiende que sí tienes lo que hace falta para generar ese liderazgo que te llevará a la siguiente etapa, grupo, ciclo de tu vida. Pero esto pasa por atreverte a mostrarte, a tocar puertas, a moverte hacia las personas que contribuyan en quién puedes llegar a ser.

Llegan momentos de nuestras vida en que para lograr lo que queremos, debemos tener la valentía de mostrar quién somos, lo que hemos aprendido, lo que hemos construido. Éste es uno de esos momentos. De entender que sí tienes lo que hace falta y que no vas a conformarte con menos.

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