Lecciones de Saturno en Piscis

El viaje de Saturno es largo. Ingresó en marzo del 2023 en Piscis y se quedará ahí hasta febrero de 2026. Es decir, nos queda Saturno en Piscis para rato.

Personalmente lo he vivido de manera muy obvia. Saturno para mi está en la casa 4, del hogar y de la familia. Ya me he mudado par de veces en este tiempo, si. Pero lo que mas me ha hecho sentir, es un alejamiento no sólo «físico» con mi familia (que si ha sido un poco así) sino especialmente con las creencias más fuertes de mi hogar.

Con muchas reglas y «verdades» con las que me criaron, sobre muchos aspectos: el tipo de trabajo que debo tener, el tipo de mujer que debo ser, el tipo de pareja que debo buscar. La versión de éxito, la percepción de lo que es el dinero y de cómo se debe obtener.

Al ser una casa angular, la casa 4 tiene un potente efecto en nuestra vida. En resumen, me estoy cuestionando todo lo que sentía como la «base» de mi vida y de mi familia, y por ende, de quién soy.

Pero hay varias lecciones que nos aplicarán a todos que me gustaría explorar aquí.

La primera es que Saturno en Piscis nos habla de responsabilidad emocional. La energía del pez es la energía de la empatía, y de la capacidad de entender lo que el otro siente. Y Saturno es el planeta de la responsabilidad. La buena unión de ambas vibraciones resulta en un alto sentido de responsabilidad por lo que los demás sienten, y por ende en esa capacidad de «hacernos cargo» de una situación o relación.

El lado oscuro o la vibración baja de ambas energías, puede por el contrario resultar en la profundización de una evasión. En evitar un tema que es realmente mi responsabilidad enfrentar.

El tiempo de Saturno en Piscis puede, en consecuencia, presentarse como múltiples retos a asumir responsabilidad de algo. Pero en los que las respuesta mas apropiada, no es la responsabilidad material (resolviendo el asunto con la billetera) ni la racional, buscando la lógica del mejor camino.

Las respuestas a las que nos empuja Saturno en Piscis, son respuestas de responsabilidad afectiva y emocional. Y no sólo en el ámbito personal, también incluso en el profesional: estar ahí para mi equipo, defender, apoyar al que se sienta solo o en desventaja. Es sin duda un llamado a un liderazgo mas emocional que al que normalmente estamos acostumbrados.

La segunda lección que veo con Saturno en Piscis es la de saber lo que NO es nuestra responsabilidad. Muchas veces confundimos liderazgo o responsabilidad con necesidad de control. Esto es un error, porque el control es para mi, para mi tranquilidad y certidumbre, y nos gusta disfrazarlo con el clásico «lo hago por los demás, porque me necesitan».

La verdad en la mayoría de los casos es, que ese impulso por resolver los problemas ajenos, viene de una evasión de los problemas propios. Y ahí nadie gana, ni al que en teoría estoy ayudando, que probablemente no le estoy dejando asimilar las lecciones de las situaciones en las que se mete, y no gano yo, que me estoy distrayendo con la vida del otro como mecanismo de evitar resolver la mía.

Aquí el reto de Saturno probablemente vendrá en la repetición de situaciones, patrones que yo creo que son externos, de personas que de alguna forma buscan «adjuntarme» una responsabilidad que no es mía. Y que yo me siento útil resolviéndola por ellos. Es una distracción de lo que realmente debo estar haciendo: superando mis propias limitaciones, miedos, obstáculos.

Para no prolongarme mucho, cierro con una tercera lección de Saturno en Piscis, que es la de un nuevo concepto de lo que es «autoridad». Y que pasa por hacer una ruptura con las figuras de autoridad que formaron mi percepción de cómo debía ser un guía o líder.

Y no hay relación más directa de esto, que la relación con nuestro padre. Sea cómo haya sido papá, este viaje de Saturno en Piscis nos hará de alguna forma u otra, enfrentarnos con la autoridad de papá. Puede que sea con él mismo, si aún está en nuestras vidas, puede que sea con otro tipo de figura que le represente (incluso mamá, o tal vez un jefe).

Pero la verdadera lección se esconde en cómo yo defino mi rol de autoridad o tal vez de «autor» de mi vida.

Lo que me permito a mi mismo como escritor de mi historia. Dónde y con qué frecuencia soy mas débil y permito que el contexto o el grupo, defina o «escriba» quién soy, qué hago, cómo reacciono.

Para usar una palabra que está de moda, pero que aplica, Saturno en Piscis nos da una lección de EMPODERAMIENTO. Es decir, de tomar poder de nuestra vida, y que ese poder lo hagamos atreviéndonos a ser el adulto que realmente queremos ser.

El paso previo a esto, es sencillo: perdonar a papá. Aceptar lo que hizo bien, y lo que hizo menos bien. Y de ahí atreverme a ser o igualito a él, o completamente distinto. Es liberarme de él, atreverme a verlo como un par a mi mismo.

Y no se trata de bajarlo de un pedestal. Sino de elevarme a mi a su mismo nivel: entender que tengo la capacidad o de igualarlo o de superarlo (esa parte dependerá mucho del tipo de papá que yo considero que tuve).

Si puedo concluir con algo, es que Saturno en Piscis es una oportunidad para dar mas peso a la parte no tangible y no racional de quién somos, y de las personas que han sido una guía en nuestras vidas.

Asimismo, espero nos enseñe a atrevernos a ser un poco más líderes de nuestras propias vidas. No con los demás ni por los demás, sino con nosotros mismos. A entender que nuestras vidas sí son consecuencia de nuestras decisiones y acciones. Y sobre todo entender que podemos elegir ser libres, pero que eso pasa por asumir mas que nunca, un alto grado de responsabilidad.

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