Neptuno es un planeta lento. Ya estuvo en Aries en el 2025, entre Marzo y Octubre. Ahora volvió y se quedará ahí hasta 2039.
Veamos un poco qué puede traer a cada signo en estos años. Cuál será el viaje de cada uno.
Sol o Ascendente en Aries
Las personas con el Sol o Ascendente en Aries, con Neptuno entrando en su energía del «yo» los llevará a una absoluta disolución del ego.
Un impulso a soltar la importancia que le dan al «verse fuertes» o «poder con todo», y otra favorita de Aries: «ser el primero, ser el único». «Hacerlo sólo, hacerlo a mi manera».
Atención a, dónde estás trabajando demás por aparentar algo o mantener algo que de alguna forma consideras «status», pero que realmente no contribuye a tus objetivos. Presta atención a lo que estás forzando. Las cosas para que se puedan sostener, deben fluir. Si se siente como un continuo esfuerzo, es porque tal vez no está sucediendo de manera natural, y es momento de soltar o transformar.
Recuerda que fallar o equivocarse no es debilidad. Todo lo contrario, porque fallar es sólo uno de los resultados posibles de intentar. Si no estás fallando, no estás intentando. Si tienes todo bajo control, estás apuntando por debajo de lo que realmente podrías estar haciendo.
La lección de Neptuno: rétate. Haz cosas nuevas, cosas que no sabes hacer. Rompe la inercia de lo conocido. Explora. Deja de prestar atención a cómo se ve. Suelta el control y deja de forzar lo que no fluye.
Sol o Ascendente en Tauro
Neptuno pasará 13 años a tus «espaldas», es decir en el signo anterior a ti. Esta zona activa 2 cosas: tu intuición y la energía de cierres.
Me preguntarás ¿cierre de qué?. Pueden ser muchas cosas, pero la energía emocional aquí es la de soltar algo que sentías era tu carga por llevar. Puede ser un peso familiar, la responsabilidad por alguien o por encajar en un molde, creado más por expectativas ajenas o crianza que por decisiones tuyas.
Es como que has vivido tu vida con unas reglas y creencias que te mantenían atrapado, y no te habías dado cuenta que no eran reales (ni tuyas). Y Neptuno te ayuda, lento pero seguro, a darte cuenta que realmente, no existen.
Aquí hay un trabajo de soltar culpas e incluso miedos. Es una especie de liberación: ganas autonomía. Pero el trabajo mental tienes que hacerlo. Aprender saber elegir tus pensamientos. Saber cuestionar las creencias.
Y finalmente, saber leer lo que no es tangible. Saber seguir tu intuición incluso (y especialmente) cuando no tiene sentido práctico. Creemos que tomamos las decisiones desde la lógica, pero no es así. Las tomamos desde la emoción, intuición, instinto (cerebreo reptil) y luego el neo-cortex (la parte mas evolucionada de nuestro cerebro) le busca explicación.
Por eso hay que poner en duda nuestros pensamientos. La intuición, en cambio, no se equivoca.
La lección de Neptuno: aprende a soltar a tiempo. Entiende lo que no es tu responsabilidad, lo que no tienes que resolver. Suelta la culpa, las creencias de que hay una deuda emocional por saldar.
Sol o Ascendente Géminis
Neptuno transita de tu casa 10 a tu casa 11. Aquí el trabajo está muy conectado con esa versión de tu yo adulto, pero viene de haber soltado patrones en relación a esos que modelaron tu imagen de adultez: tus padres. Y tal vez en menor medida a jefes u otras figuras de autoridad en tu vida.
Lo interesante es, que el trabajo que estás haciendo, te genera independencia, especialmente emocional, y la energía que empieza ahora con la entrada de Neptuno en casa 11 te ayuda a poner límites a ideas y personas que no combinan con esta nueva versión de adultez que estás alcanzando.
Te ayuda a entender que la vida no se vive por el público. Que lo externo es para aprender, para acompañar. No para dirigir, no para incluso, influir, en cómo vivimos nuestra vida.
Neptuno hará su trabajo de diluir ciertas conexiones que ya dejaron de aportar positivos. Te liberará del peso de ciertas expectativas. Porque ya hiciste el trabajo de entender que la libertad no se trata de que nadie te mande. Se trata de que si tú asumes la responsabilidad de tus actos, tú tienes pleno control y decisión de esos actos.
La lección de Neptuno: no hay expectativas por cumplir excepto las tuyas. Saber poner límites reales y mentales. Internalizar que tu vida es tuya, y tu escribes tu historia. Entender que en la conexión con los demás, calidad es mas importante que cantidad.
Sol o Ascendente Cáncer
Neptuno lleva varios años sacándote de tu zona de confort. «Estirándote» fuera de lo conocido, cambiando la situación, cambiando el contexto y cambiándote a ti en el proceso. Todo esto fue necesario.
Porque ahora llega a tu casa 10 y te va a recordar, una y otra vez, que la persona que decide el camino por tomar, eres tú. Que no estás ya para que te guíen, porque la incomodidad de los últimos años te ha ayudado a entender lo que te gusta y lo que no.
Te ha enseñado la persona que quieres ser y ahora comienza la etapa de empezar a serlo. Y te aviso, no todos estarán cómodos con esta transformación. No todos la entenderán. Debes acostumbrarte a que nadie te dará las respuestas.
Las respuestas las eliges tú. Si, es una elección y esa es la base de ser adulto: libertad de elegir y responsabilidad de correr con las consecuencias de esa elección.
La adultez que te muestra Neptuno en Aries es responsable y evolucionada y no te va a dejar espacio para la queja. Ya no es lo que te hicieorn o no. Ya no es lo que te dieron o no. Eres tú, dándote o quitándote.
La lección de Neptuno: tomar control, no de los demás, sino de tu vida. Dejar de buscar aprobación, incluso guía. Asumir tu rol de adulto y director de tu propia vida.
Sol o Ascendente Leo
Los años de Neptuno en Piscis no han sido sencillos, porque te han hecho conectar una y otra vez con cosas que prefieres no ver: con los miedos.
Neptuno recorrió tu casa 8 y te hizo enfrentarte con la sombra. El miedo al rechazo, el miedo a no encajar. El miedo a no ser suficiente. Fue parte del entrenamiento que necesitabas para lo que trae Neptuno entrando a Aries (tu casa 9): el momento de expandirte.
Porque ya tienes menos miedo, porque ya te diste cuenta de tu verdadera capacidad. Porque ya sabes que puedes hacer más de lo que creías que podías.
Ahora viene la parte que te gusta: explorar, crear, conectar con nuevas ideas, personas y lugares. Pero no debes olvidar la lección: lo que construyes no puede venir desde el ego. Ya sabes lo que es dudar, ya sabes cómo se siente no saber, entonces lo que viene, que te hará crecer, tiene que venir de la humildad.
Esa es la nueva moneda de cambio para la etapa de tu vida que inicia. Una etapa de ir hacia la persona que imaginas que puedes ser.
La lección de Neptuno: crecer viene desde la humildad. Los miedos no son reales, así como los delirios de grandeza. Conecta desde tu esencia, es la única forma de construir el siguiente nivel de tu vida. Tu siguiente etapa de crecimiento y de brillar.
Sol o Ascendente Virgo
El trabajo que te trae Neptuno, es un trabajo de cambio de vida, pero no del cambio en el contexto. Esto es algo que vas a sentir, de manera muy profunda.
De darte cuenta de cuánto hasta ahora has permitido que los demás marquen el ritmo de lo que haces o dejas de hacer. De que con o sin consciencia, has creado dependencias. Tanto tú de los demás, como de los demás de ti.
Lo mas importante es que aceptes que estas situaciones las has generado tú. Que tomes responsabilidad, y no para culparte o auto criticarte, sino para resolverlas. Para cortar las dependencias.
Y la base de este trabajo es entender que tienes más que ofrecer que solucionarle la vida a los desvalidos. A los necesitados. Porque también hay ego en resolverle la vida a los demás. En asumir que sólo tu sabes la solución de sus problemas.
Eso no es conexión, eso es miedo y es control. Conectar desde la dependencia ocurre cuando no nos creemos capaces de atraer o cuando no evadimos nuestra propia vida, con la excusa de que el otro me necesita. Y no puedes seguir jugando ese juego. Estás para más, porque esas dependencias también generan en ti peso y frustración.
El trabajo es aceptar los miedos, dejar que estén, pero saber no reaccionar a ellos. Sí, hay miedo a la soledad. Hay miedo a que el otro se vaya. Pero también hay certeza de que tu eres suficiente y mereces conexión emocional. Y certeza de que estarás bien.
Neptuno te enseña a conectar sin miedo. A recordar lo que mereces y a centrarte en TUS necesidades.
La lección de Neptuno: conectar sin depender. Entender que la conexión real no se trata de control, ni de sacrificio. Saber que eres suficiente para atraer personas y situaciones, sin dar nada a cambio excepto compañía.
Sol o Ascendente Libra
Para ti lo que Neptuno diluye, es la necesidad de reconocerte a través de lo que el otro ve de ti. Es el patrón, muy propio del signo de Libra, de la búsqueda continua de validación externa.
Neptuno te mostrará que es un desperdicio de tu atención y energía, tener continuamente la mirada afuera.
De alguna forma Neptuno te devuelve, si lo permites, tu atención a ti. Te ayuda a entender que no hay forma de controlar lo que pasa afuera o controlar a alguien. Que te sientes que no estás en control no porque el otro no haga lo que tú quieres, sino porque tú no estás haciendo lo que tú quieres.
¿Por qué? Repito, porque tienes la mirada afuera.
No hay nada externo que sea tan importante como lo interno. Cuando entiendes eso, se genera el equilibrio en tu vida, que no significa ausencia de conflictos.
Es un equilibrio en la forma en que utilizas tu energía y tu atención. Es saber repartir más sabiamente la dedicación que das a cada área, situación y persona de tu vida.
El contexto es para habitarlo. Las personas son para acompañarte. El objetivo de tu vida, no está en ninguna de esas dos cosas.
La lección de Neptuno: equilibrio real. Soltar el control. Soltar la necesidad de ser «aprobado» por los demás. Entender que a veces el conflicto, es equilibrio. Aprender a recibir, no desde la expectativa sino desde la fluidez. Desde el merecimiento.
Sol o Ascendente Escorpio
Neptuno en su viaje te recuerda la importancia de lo pequeño. Del proceso. Del día a día, de cada pequeño ladrillo que debes poner en la construcción de algo.
Y parte de ese aprendizaje, es entender la importancia del límite, y del «no». Porque confundes tu fortaleza con responsabilidad. Porque puedes, porque sabes qué hacer, y a veces crees que tienes que hacerlo.
Pero no es así. No puedes ser el apoyo incondicional de los demás, sólo porque puedes. Y debes recordar que nadie va a cuidar de ti, si tu no empiezas por hacerlo.
El proceso de Neptuno en Aries te muestra que estabas distraído. En una demostración de poder, de ego, de ser el que sabe, de ser el que sostiene. Pero ya no vas a poder sostener. Y tampoco vas a querer.
El turno es tuyo. Es dejar de quejarte de lo que no hacen por ti, y empezar tu a hacerlo. Así incomode a los demás (que sí va a pasar). Pero eso también es tu «culpa»: tú los acostumbraste a eso.
Retoma tu espacio. Cuida tu energía, tu salud, tus hábitos. No tienes que sostener a los demás. Esa deuda es sólo contigo.
La lección de Neptuno: poner límites. Aprender a cuidarte a ti. Soltar la queja y ocuparte de lo que quieres cambiar. Entender la importancia del proceso, de los hábitos y de la disciplina.
Sol o Ascendente en Sagitario
Neptuno viajará por tu casa 5 durante los próximos 13 años. Aquí la lección es la de soltar al niño rebelde que aún habita en ti. Porque te das cuenta que seguir actuando desde la disrupción sin una meta, te tiene estancado.
Porque la realidad es que esa manera de actuar, es un desperdicio de tu potencial.
Nunca serás estático. Para muchos, nunca serás «estable». Y te aseguro nunca serás aburrido. Pero Neptuno es la oportunidad de soltar esa necesidad de sentir que tienes que ser diferente «porque sí», para entender que puedes ser diferente sin forzarlo. Que la verdadera manera de resaltar ocurre desde la autenticidad.
El trabajo que Neptuno te tuvo haciendo estos últimos años, te ayudó a entender que de dónde vienes, no te define. Y ahora que logras separarte de esa expectativa, consciente o no, de lo que debías ser, es que puedes empezar a construir tu propia manera de vivir.
Pero la clave para alcanzar ese punto evolutivo y para llegar a ese potencial, es que entiendas que no hay nada escrito. Es como iniciar un nuevo juego: un nuevo tablero, nuevas fichas, y reglas que defines tú. Tú decides cómo se gana y decides qué hay que hacer para mantenerte en el juego.
Si, da miedo. Pero también da emoción. Lo que empieza en tu vida es la etapa de libertad responsable. Es construir no para que los demás vean lo que haces, sino para que tú sientas que estás expresando lo mejor de ti. Estás dejando tu huella.
La lección de Neptuno: expresarte. Entender tu esencia, saber realmente quién eres bajo tus reglas, no las de los demás. Hacer lo que te apasiona, por ti, y desde ahí, atraer esos que quieran conectar con lo que tienes por dar. Crear. Explorar. Conectar con lo que amas.
Sol o Ascendente en Capricornio
Neptuno trae para ti un trabajo de profundizar. De excavar hacia lo profundo. De reconocer tu raíz, aceptarla, explorar lo que has evadido de tu mundo emocional.
Este no es tu tema favorito. Pero lo que has sentido que no está funcionando o fluyendo, tiene un origen emocional. Del hogar que vienes, de lo que te enseñaron, de los miedos, dudas, patrones que probablemente sin mucha consciencia sembraron en ti.
Todo llega, todo sale a la luz en los momentos de cambio. Y este viaje de Neptuno, no te permitirá evadir más esas emociones que no has atendido. Con mamá, con papá. Con la situación, familia, hogar del que vienes.
Porque lo que no trabajes seguirá bloqueando la capacidad de sentirte bien y sentirte satisfecho con quién eres y con la vida que vives. Y hay más. Sí tienes en ti, la capacidad de sentirte bien, sentirte completo. Pero debes dejar de negar lo que no estuvo bien. Debes sanar la raíz.
Neptuno te da la oportunidad de sanar.
Y esto implica pasar por el momento de aceptación, de que no todo está bien. De que no te sientes o te sentiste sostenido. De enfrentar la soledad que has sentido y entender que no se trata de que otros te acompañen. Ya no es eso.
Ahora es que tú te acompañes, tu te elijas, tú te cuides. Que no te hayan cuidado en algún momento, hizo que crearas una armadura de que necesitabas poco cuidado. Pero eso no es cierto. Y desde entonces te has des-cuidado. Huir no es cuidarte. Debes quedarte y enfrentar lo incómodo de la soledad, para poder sanar ese miedo.
Y desde ahí aprender a realmente estar contigo y que eso sea suficiente.
La lección de Neptuno: sanar la herida de hogar. Superar el miedo a la soledad. Aprender a maternarse. Conectar con el mundo emocional. Salir de un patrón familiar repetitivo. Soltar la creencia de que no necesitas cuidado.
Sol o Ascendente en Acuario
Neptuno en su viaje te trae una potente lección de humildad. Humildad intelectual.
Si, tienes una mente privilegiada. Una capacidad de ver las cosas, de proyectar, de conectar. Pero es peligroso acostumbrarse a tener la razón. Porque significa dos cosas: que estás cayendo en la soberbia, y te cierras al dinamismo del mundo, o que estás jugando chiquito.
Atención a esto.
Porque no soltar una idea de cómo debe ser algo, es a veces ese mecanismo de defensa que creamos porque nos da miedo hacer algo. El miedo a ejecutar y fracasar. El miedo a descubrir que no teníamos la razón.
Pero Neptuno te explota la cómoda burbuja de la fantasía de tener la razón. Te conecta con el mundo real, te conecta con lo que no te atrevías a ver. Lo busques o no, la verdad te va a encontrar, y mientras mas te resistas, mas duro vas a sentirlo.
Entonces ¿la solución? Busca tú esa verdad. Oye lo que el contexto te dice. Baja de la nube intelectual de saberlo todo. Escucha al que está cerca. Abre tu mente a la nueva información. Conecta.
La lección de Neptuno: saber escuchar. Saber cambiar de visión, de opinión. Saber preguntar. Soltar la comparación y la competencia. Soltar la soberbia, conectar con la humildad.
Sol o Ascendente en Piscis
Al salir de tu signo, sentirás paulatinamente que las ideas, situaciones y conexiones, se aclaran un poco.
Neptuno es tu regente, por ende tu ya estás acostumbrado a moverte en una cierta neblina intuitivo-emocional. No necesitas nada muy concreto para saber qué camino seguir.
Pero la entrada de tu regente a Aries, te va a entregar un poco mas de claridad de la que habitualmente tienes sobre cuáles son los siguientes pasos. Puede que este «salto» te genere inicialmente un cierto temor o rechazo. Porque Aries es una energía que no es muy cómoda para ti. Es drástica, intensa y hasta violenta. Pero en este momento esa energía es necesaria.
Ya que lo que el viaje de Neptuno en el fondo te exige, es que dejes de disminuirte. Es que recuerdes tu capacidad, tu valor. Recuerdes lo que mereces, lo que te has ganado. Y esta vez, esta lección, necesitará que hagas cosas que no te gustan tanto, y que conectan con centrarte en ti. Con trabajar desde la más alta vibración de tu valor propio.
Aries pide acción. Te pide malicia, rapidez. Te pide que te centres en ti y recuerdes reclamar lo que mereces.
La lección de Neptuno: recordar lo que te has ganado. Lo que vales. Pedir, exigir, negociar a tu favor. Colocar límites. Saber cuándo retirarte.
Si quieres saber más, en este video comparto 3 reflexiones de Neptuno en Aries.